
Las redes sociales y la salud mental: Alarma por adicción
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El uso excesivo de las redes sociales ha suscitado una creciente preocupación debido a su impacto en la salud mental. Diversos estudios han vinculado este comportamiento con problemas como ansiedad, depresión y el fenómeno conocido como FOMO (Fear Of Missing Out). Es esencial comprender cómo estas plataformas influyen en nuestro bienestar psicológico y qué medidas podemos adoptar para mitigar sus efectos negativos. En este debate, Kercentral Magazine aporta la publicación La rebelión del algoritmo. Salud mental en el imperio de lo digital.
El impacto de las redes sociales en la salud mental
Las redes sociales, diseñadas para fomentar la conexión y el intercambio de información, pueden, paradójicamente, conducir al aislamiento y a sentimientos de insuficiencia, afectando gravemente la autoestima. La exposición constante a vidas aparentemente perfectas puede generar comparaciones negativas y disminuir la autovaloración, apoderándose de nuestra imagen una permanente sensación de insatisfacción vital. Y esto sin nombrar que la adicción, narrada como necesidad de estar continuamente actualizado o “informado”, puede provocar estrés y ansiedad. No olvidemos que las redes sociales son una incesante fuente de desinformación.
Un estudio de la Clínica San Felipe destaca que el uso desmedido de las redes sociales se ha asociado con un incremento en trastornos del sueño, ansiedad y depresión, especialmente en jóvenes de entre 16 y 26 años.
Asimismo, la organización Mental Health America señala que el exceso de tiempo en estas plataformas se ha relacionado con peores resultados de salud mental, incluyendo prolongados sentimientos de soledad.
Adicción y mecanismos de recompensa
Las redes sociales, como sabemos bien, emplean estrategias psicológicas para mantener la atención de los usuarios. Cada interacción, como un "me gusta" o un comentario, activa la liberación de dopamina en el cerebro, reforzando el comportamiento y potenciando la adicción. Jessica Holzbauer, del Instituto Huntsman de Salud Mental, explica que estas plataformas están diseñadas para ser extensamente adictivas, induciendo al cerebro a pensar que se está recompensando cada vez que se utiliza el dispositivo; nuevamente, bajo una narrativa relacionada con la validación exterior, la aceptación o el reconocimiento.
El libro La rebelión del algoritmo. Salud mental en el imperio de lo digital, de Vladimir Carrillo Rozo, profundiza en cómo el capitalismo digital utiliza estrategias psicológicas para monetizar nuestras emociones, manteniéndonos atrapados en un ciclo de consumo de contenido, que además fetichiza (oculta sus condiciones reales de reproducción) y juega a la manipulación psicopolítica.
Fenómeno FOMO y bienestar emocional
El FOMO, o miedo a perderse de algo, es una consecuencia directa del uso intensivo de las redes sociales. Este fenómeno lleva a las personas a revisar constantemente sus dispositivos, temiendo quedar excluidas de experiencias o “eventos importantes”. Esta compulsión puede afectar la calidad del sueño y aumentar los niveles de estrés. Según HelpGuide.org, el FOMO puede hacer que las personas regresen a las redes sociales una y otra vez, creyendo que hay “vivencias” o “hechos” (aunque hablamos de virtualización de las relaciones sociales) que no pueden esperar o que necesitan una respuesta inmediata (la misma existencia como espectáculo en directo y permanente simulacro digital).

Redes sociales y depresión en jóvenes
La relación entre utilización de redes sociales y depresión en jóvenes es un tema de creciente interés. El Child Mind Institute señala que existe una correlación entre el tiempo dedicado a plataformas como Instagram y Facebook y una mayor tasa de depresión en adolescentes y adultos jóvenes.
Las comparaciones sociales y la percepción de no estar a la altura pueden contribuir a estos sentimientos negativos.
Estrategias para un uso saludable de las redes sociales
Para preservar la salud mental al interactuar en redes sociales, se recomienda:
- Establecer límites de tiempo: Definir períodos específicos para el uso de estas plataformas puede prevenir el uso excesivo.
- Practicar la desconexión digital: Incorporar momentos sin dispositivos, especialmente antes de dormir, mejora la calidad del sueño y reduce la ansiedad.
- Fomentar interacciones significativas: Priorizar conexiones reales y conversaciones profundas sobre interacciones superficiales en línea.
- Ser consciente del contenido consumido: Seleccionar cuidadosamente las cuentas seguidas para evitar comparaciones negativas y promover una visión más realista de la vida.
Maite Garaigordobil, psicóloga de la Universidad del País Vasco, subraya la importancia de programas formativos para padres e hijos que regulen el uso de las tecnologías y promuevan un diálogo abierto sobre los beneficios y riesgos del mundo digital.
Recomendación literaria: "La rebelión del algoritmo"
Para profundizar en la relación entre tecnología y salud mental, el libro La rebelión del algoritmo. Salud mental en el imperio de lo digital, de Vladimir Carrillo Rozo, es una lectura esencial. Este ensayo invita a reflexionar sobre el lugar de la tecnología en nuestras vidas y cómo afecta nuestro bienestar psicológico.
El uso excesivo de las redes sociales representa un desafío para la salud mental en la era digital. Reconocer los riesgos asociados y adoptar hábitos saludables es fundamental para mantener el bienestar emocional, pero también la calidad del debate público. La educación, la autorregulación y la conciencia crítica son herramientas clave para navegar de manera saludable en el mundo digital.
KERCENTRAL MAGAZINE - EDITORIAL INDEPENDIENTE
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